
Ya estoy en Malasia. Llueve a cántaros. Al menos a partir de la una de la tarde las tormentas son brutales. En Kuala Lumpur las calles comienzan a ser ríos, pero aquí nadie se asusta, esto es habitual. Hasta que ha empezado a llover la temperatura era bastante llevadera. Lo de llevadera es un eufemismo porque en realidad hace un calor bestial, pero menos que otros años. ¿O será que me estoy acostumbrando? Bueno sea como sea está claro que no apetece mover un músculo. En cuanto lo haces te pones a sudar como un pollo. Todos vamos buscando sombras porque hay que estar chalado para mover un músculo al sol como han hecho hoy Fernando Alonso y Jaime Alguersuari. Fernando en bici con su fisio Edoardo y Jaime con el suyo a pie. ¡Llevaban los dos una sudada! Claro que a ellos les viene bien. Es lo mejor, ir acostumbrándose para cuando estén en el coche metidos en el mono, con el casco… ¡Qué agobio!

El circuito esta mañana estaba todavía un poco manga por hombro. El cargo con el material de los equipos llegó anoche y todo se encontraba en plena fase de montaje, con contenedores por todos los lados. Nosotros llegamos anoche y por primera vez en mucho tiempo compartimos vuelo con Fernando. Hubo un poco de todo: trucos de magia, partida de cartas, charla, incluso él se puso a hacer algo de deporte con unas gomas que llevaba Edoardo. No escatima ni un segundo para seguir trabajando en su objetivo que es ganar el mundial. Si hacer unos ejercicios a 11.000 metros ayuda, pues él lo hace.
Lo que hacemos nosotros, el equipo de La Sexta, es un poco el tonto. En el aeropuerto de Melbourne antes de salir posamos todos en este stand de Vodafone junto con Jenson Button y Lewis Hamilton. No me negaréis que así vestido de McLaren parezco un piloto de verdad. Vale no hacía falta que os rieséis.

El último día en Australia lo dedicamos al relax. Álvaro (operador de cámara), Jacobo y yo estuvimos paseando por la playa de Melbourne con Carlos Miquel, enviado especial de As. Lo pasamos bien hablando de F1 y de otras cosas. También hablamos de la familia y de lo cuesta arriba que empieza a hacerse ya estar tantos días lejos de casa.

Ahora me tengo que ir corriendo, voy a una cena con el Hispania Racing. Hasta mañana.