MUCHOS PROBLEMAS EN MONTREAL
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Antes de nada he de pediros perdón por no haber escrito
últimamente, pero os aseguro que este gran premio se está convirtiendo
en una locura. El horario es terrible para nosotros porque tenemos que
madrugar mucho y seguimos terminando muy tarde. Además en las últimas
horas he tenido un pequeño contratiempo delictivo-burocrático que me ha
tenido bastante ocupado. Ayer en el Centro de Prensa del circuito
alguien decidió tomar prestadas mis tarjetas de crédito y mi pasaporte.
Hasta que logré desactivarlas el caco logró, en un alarde de
velocidad, gastar más de mil euros en dos tiendas. Lo del dinero es lo
de menos, porque la empresa de las tarjetas me lo devolverá algún día,
pero lo del pasaporte sí ha sido una faena. Esta mañana he tenido que ir a denunciar el robo a una comisaria y más tarde me he pasado por el Consulado de
España para conseguir la forma de volver a casa. No voy a contaros
lo que he vivido en el consulado. Sólo diré que ha sido la
primera vez que he tenido que ir a un sitio así. Que hasta ahora
pensaba que un consulado o una embajada eran lugares entrañables, donde
te hacían sentir un poco
como en casa cuando tenías un problema en el extranjero. Hoy, tristemente, me han tratado con más cariño y más
comprensión en la Comisaría de la Policía canadiense que en el nuestro consulado. A punto he estado de contar aquí todo lo que he vivido, pero
creo que no merece la pena.
Esta peripecia ha sido el remate de una semana muy complicada, en la que nuestro productor
Miguel Angel se rompió un dedo del pie antes de venir. Con dolores y
en chanclas el tío ha llegado aquí y, a pesar de tener el pie
morado, anda de arriba a abajo casi como si tal cosa. También está
sordo, tiene una infección en los oídos y no hay manera de
entenderse con él. Todo esto antes de salir hacia Canadá, porque el mismo día del viaje, con gran dolor, tuvimos que dejar en Madrid a Maiki. Estaba ya a punto
de pasar el control de pasaportes cuando le llamaron para comunicarle que
su padre se moría. Se quedó en Madrid y pudo estar con él en las
últimas horas. Recuerdo que en el pasado hubo algunos compañeros a los
que este tipo de noticias les cogieron muy lejos. Un abrazo muy fuerte
para él desde aquí de todo el equipo de La Sexta. ¡Ánimo campeón!
Al grano. Los libres de hoy han sido muy confusos, como casi
siempre. La segunda posición de Fernando Alonso tras Nico Rosberg no es muy fiable
porque todo el mundo está bastante perdido. Creo que Ferrari está aquí
en mucha mejor situación que en Turquía, aunque todavía es imposible
determinar dónde se encuentra exactamente.
El gran problema de Montreal
son los neumáticos. El circuito ha sido reasfaltado casi en su
totalidad y la pista se halla tremendamente resbaladiza. Esto está
provocando un desgaste brutal de los neumáticos, que en el caso de los
superblandos empiezan a ser inconducibles desde la segunda o tercera
vuelta en muchos casos. Si la situación no mejora cuando los coches vayan depositando más
goma sobre el asfalto el domingo puede ser una pesadilla
para muchos. Alguien me ha dicho que en esta situación a una parada sería imposible llegar al final, así que puede haber emoción como en el
pasado a costa de los neumáticos.
Como sabéis Turquía nos dejó una gran tensión en Red Bull y en McLaren, que ontinúa aquí a pesar de los esfuerzos de unos y otros por
aparentar normalidad. Eso añade a la carrera un ingrediente aún más interesante, porque al
duelo habitual por el mundial habrá que sumar otros microduelos.
Entre Sebastian Vettel y Mark Webber van a saltar chispas y en el caso de Lewis Hamilton y
Jenson Button también. Estoy convencido de que alguno de los cuatro acaba
contra el muro.
Otro de los problemas habituales de Montreal son los frenos. Junto con Bahrein, es el peor
circuito en ese sentido. Un quebradero de cabeza para
Red Bull, que tiene precisamente en los frenos su asignatura pendiente.
Aquí han puesto un doble conducto de refrigeración para evitar
problemas.
La configuración aerodinámica también preocupa. Lo prioritario es ir rápido en las rectas así que quitas carga
aerodinámica. La consecuencia es que los coches pierden mucha estabilidad en
frenada y tienen poco agarre en el paso por curva. Los monoplazas con conducto F
podrán poner un poco más de ala, ya que saben que el conducto les hará
defenderse en las rectas, pero el resto sufrirá y tendrá que
arriesgar. Por ejemplo hoy los dos Renault han sido los más rápidos en
velocidad punta, sin embargo se han quedado a más de seis décimas de
Rosberg con el mejor de sus tiempos. Robert Kubica estaba desesperado diciendo
que era imposible conducir el coche.
A todo esto hay que sumarle la tasa de abandonos, que en el Gilles Villeneuve ronda los ocho por
carrera, la presencia del safety car—casi segura—, el desgaste de
neumáticos, el graining, las marmotas que a veces se cruzan la
pista y la amenaza de lluvia que algunos aseguran para el domingo.
Creo que este gran premio puede ser espectacular. Mañana os espero a
todos a partir de las 15.55 con la útima sesión de libres. Y
después la clasificación. ¿Podrá alguien evitar la 8ª pole de Red
Bull?
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