Como os contaba, Barrichello se ha ido con un enfado monumental del circuito de Nürburgring. Se ha marchado con la sensación de que han tirado la carrera; el equipo ha fallado en uno de los repostajes y le han hecho parar tres veces. "Hemos ofrecido todo un espectáculo hoy como equipo –ha dicho antes de irse el piloto brasileño–, y hemos demostrado cómo perder una carrera. Estoy muy decepcionado por cómo han ido las cosas. He hecho todo lo que tenía que hacer, me he colocado primero en la primera curva y después ellos me han hecho perder".
No es la primera vez que Rubens se queja del equipo y hoy tras caer de la segunda a la cuarta posición en la clasificación del mundial ha explotado: "Si continuamos así vamos a perder los dos campeonatos. Lo siento mucho por mí y también por el equipo. Estoy deseando coger el avión y volverme a casa. No quiero hablar con nadie del equipo, será más 'bla bla bla' y no quiero escucharlo".
Ross Brawn ha intentado suavizar la situación, considera que lo de Barrichello ha sido un calentón y ha asegurado que según sus cálculos un cuarto puesto era lo máximo a lo que podían aspirar hoy. Después ha agradecido la implicación del brasileño en el equipo en los momentos difíciles.